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Escape en Casa

Un escape room de verdad, en tu propia casa

Tú eliges los escondites. Nosotros escribimos las pistas que llevan de uno a otro, con el nombre de vuestro perro dentro si hace falta.

Una pista de verdad, de una partida de verdad

Donde el frío guarda doce cosas que se rompen si las dejas caer.

Se monta en tres pasos

Sin instalar nada y sin preparar material. Lo único que hace falta es una impresora.

Dices dónde escondes cada cosa

Doce selectores con escondites de una casa normal: la huevera, la tostadora, debajo del comedero del perro. Lo que eliges en uno desaparece de los demás.

Imprimes una hoja y la recortas

Diecisiete etiquetas con códigos, todas iguales por fuera. Van sin nombre: hasta que no las escanean, no saben si es una prueba o un señuelo.

Les das el móvil y te apartas

Cada código que encuentran les dice dónde está el siguiente. Tú vas viendo su avance desde el tuyo, y les mandas una pista si se atascan.

Así fue la primera partida

La probamos en casa con dos hermanos de ocho y diez años, sin avisarles de nada. Ganaron con diez minutos de sobra y sin pedir ni una sola pista.

Lo que más tiempo se llevó no fueron los acertijos, sino recorrer la casa buscando. Por eso las aventuras se miden en escondites, no en puzzles.

34:26de los 45 minutos que tenían
  • Buscar las cuatro etiquetas de color11 min
  • Descifrar la transmisión1 min
  • Juntar los dos fragmentos de la rejilla7 min
  • Desenmascarar al topo13 min

Qué recibes

Una hoja A4 para imprimir

Diecisiete etiquetas con sus códigos, listas para recortar y esconder. Se leen con cualquier móvil, incluso impresas en blanco y negro.

La web del juego

Se abre en el móvil de los niños. Lleva el reloj, los retos y la historia, y les recuerda siempre dónde buscar ahora.

Tu panel de control

En tu móvil, con las soluciones, dónde escondiste cada cosa y un botón para mandarles pistas. Les vibra y les suena el móvil cuando lo pulsas.

Una pantalla para la tele

Opcional, pero cambia la tarde. Muestra la cuenta atrás y su progreso, y en el último reto es imprescindible: la solución solo se ve ahí.

Preguntas que nos hacen

¿Cuánto tardo en montarlo?

Unos diez minutos: eliges los escondites en un formulario, imprimes una hoja, recortas y escondes. No hay que preparar nada más.

¿Hace falta instalar algo?

No. Los niños abren una web en el móvil y escanean los códigos con la cámara. Tú llevas otra página con las soluciones y un botón para mandarles pistas.

¿Y si mi casa es pequeña o no tiene jardín?

El formulario solo te ofrece escondites que puedas usar. Si no marcas que tienes exterior, no aparecerá ninguno fuera. Con seis o siete sitios distintos ya sale una partida completa.

¿Puedo jugar sin móvil?

Todavía no. Ahora mismo hace falta un móvil para los niños y otro para ti. La versión solo en papel está en camino.

¿Sirve para una fiesta con muchos niños?

Sí, y funciona mejor por parejas o tríos: uno lleva el móvil, otro busca y otro apunta. Con más de seis se dispersan, así que conviene partirlos en dos equipos y darles rutas distintas.

¿Se puede volver a jugar?

Con los mismos niños no tiene gracia, porque ya saben las soluciones. Pero puedes montarla de nuevo con otros escondites para sus primos o amigos, y las pistas cambian.

12 €

Una aventura completa, personalizada con tus escondites. Pago único, sin suscripción. Puedes volver a montarla con otros escondites las veces que quieras.

Montar el mío