Cómo funciona
Diez minutos de montaje, una hoja impresa y dos móviles. No hay que instalar nada ni comprar material.
Primero eliges los escondites
Un formulario con doce selectores, uno por pista. Cada uno te dice para qué sirve esa pista, y eliges de una lista de escondites de una casa normal. Lo que eliges en uno desaparece de los siguientes, así que no puedes repetir sitio sin darte cuenta.
Debajo de cada selector aparece, en el momento, la frase exacta que van a leer tus hijos. Si pones el comedero del perro y has escrito que se llama Tika, la pista dirá «debajo de donde desayuna Tika».
Después imprimes y escondes
Sale una hoja A4 con diecisiete etiquetas. Todas iguales por fuera: solo llevan un número de serie que no significa nada para ellos. Así, hasta que no escanean, no saben si tienen delante una prueba importante o uno de los señuelos.
Con la hoja te damos tu guía de montaje, que es la lista de qué número va en qué sitio, con las soluciones y con la pista que ellos leerán de cada escondite.
Y les das el móvil
Los niños abren la web y escanean con la cámara. Cada etiqueta que encuentran les cuenta un trozo de la historia y les dice dónde buscar la siguiente. No necesitan que estés al lado.
Tú llevas tu propio panel en otro móvil: ves por dónde van, qué han encontrado y cuánto tiempo les queda. Si se atascan, pulsas una pista y a ellos les vibra y les suena el móvil con un mensaje.
Y si tienes una tele cerca
Hay una tercera pantalla, opcional, para el proyector o el televisor. Enseña la cuenta atrás en grande y su progreso. En el último reto deja de ser opcional: la secuencia que hay que pulsar solo se ve ahí, y los botones están solo en el móvil, así que uno tiene que cantársela al otro.
Lo que necesitas de verdad
- Una impresora, aunque sea en blanco y negro
- Un móvil para ellos y otro para ti
- Diez minutos para esconder las etiquetas
- Un premio, que lo eliges tú al montar la partida